lunes, 31 de diciembre de 2012

Debajo de la Parra / 1

Todos los mitos fueron mecidos por olas: nanas que carcomen el raiciocinio continental. Si éramos una simple familia de trabajadores: fiambrera, minifundio vital. Pero al mar también Penélope mirando puso su olla al fuego.

viernes, 31 de agosto de 2012

Las formas del mundo (56)

COBIJABA a sus espaldas todo lo que fue aldea. La catedral. Cesto de coles por manzanas y algún huevo. En el intercambio se hermanaba el miedo. Arrendatarios: desplegaban sus papeles bajo el repique de campanas. El cauce del río. El cauce, el cauce. Aún bajó limpio durante mucho tiempo. Delator de nuestras aspiraciones.

Las formas del mundo (56)

COBIJABA a sus espaldas todo lo que fue aldea. La catedral. Cesto de coles por manzanas y algún huevo. En el intercambio se hermanaba el miedo. Arrendatarios: desplegaban sus papeles bajo el repique de campanas. El cauce del río. El cauce, el cauce. Aún bajó limpio durante mucho tiempo. Delator de nuestras aspiraciones.

Las formas del mundo (56)

COBIJABA a sus espaldas todo lo que fue aldea. La catedral. Cesto de coles por manzanas y algún huevo. En el intercambio se hermanaba el miedo. Arrendatarios: desplegaban sus papeles bajo el repique de campanas. El cauce del río. El cauce, el cauce. Aún bajó limpio durante mucho tiempo. Delator de nuestras aspiraciones.

Las formas del mundo (56)

COBIJABA a sus espaldas todo lo que fue aldea. La catedral. Cesto de coles por manzanas y algún huevo. En el intercambio se hermanaba el miedo. Arrendatarios: desplegaban sus papeles bajo el repique de campanas. El cauce del río. El cauce, el cauce. Aún bajó limpio durante mucho tiempo. Delator de nuestras aspiraciones.

Las formas del mundo (56)

COBIJABA a sus espaldas todo lo que fue aldea. La catedral. Cesto de coles por manzanas y algún huevo. En el intercambio se hermanaba el miedo. Arrendatarios: desplegaban sus papeles bajo el repique de campanas. El cauce del río. El cauce, el cauce. Aún bajó limpio durante mucho tiempo. Delator de nuestras aspiraciones.

Las formas del mundo (56)

COBIJABA a sus espaldas todo lo que fue aldea. La catedral. Cesto de coles por manzanas y algún huevo. En el intercambio se hermanaba el miedo. Arrendatarios: desplegaban sus papeles bajo el repique de campanas. El cauce del río. El cauce, el cauce. Aún bajó limpio durante mucho tiempo. Delator de nuestras aspiraciones.

Las formas del mundo (56)

COBIJABA a sus espaldas todo lo que fue aldea. La catedral. Cesto de coles por manzanas y algún huevo. En el intercambio se hermanaba el miedo. Arrendatarios: desplegaban sus papeles bajo el repique de campanas. El cauce del río. El cauce, el cauce. Aún bajó limpio durante mucho tiempo. Delator de nuestras aspiraciones.

Las formas del mundo (56)

COBIJABA a sus espaldas todo lo que fue aldea. La catedral. Cesto de coles por manzanas y algún huevo. En el intercambio se hermanaba el miedo. Arrendatarios: desplegaban sus papeles bajo el repique de campanas. El cauce del río. El cauce, el cauce. Aún bajó limpio durante mucho tiempo. Delator de nuestras aspiraciones.

miércoles, 29 de agosto de 2012

Las formas del mundo: forma de Víctor M. Díez, Funeral celeste

JAMÁS se inclinó. Un insecto gigante: una paradoja. Del intersticio que se salva al cruzarse temor y admiración exuda una letra pequeña: sería bastante una modesta granja, un perro que fuera como tu sombra. No asumir más deudas que las que provoque mi cuerpo. El principio de una economía fisiológica: el pasado.

lunes, 20 de agosto de 2012

Las formas del mundo (55)

PARA contemplar los tornados de humo, mejor tomar altura. El ojo romántico me verá de espaldas, festoneado de flores silvestres. "Tornado" es un eufemismo: sino romántico, al menos lírico. Diré que es halitosis a tres turnos. Los tejados en pico de las fábricas. Resignado a la inminencia; al cielo sin azoteas.

martes, 14 de agosto de 2012

Las formas del mundo: forma de Víctor M. Díez, "Funeral celeste"

HACÍAMOS  el muerto durante las breves treguas que nos concedía el oleaje. Gonzalo nos insistía en las cuatro claves: boca siempre cerrada, mirada al cielo, brazos en cruz y relajarse, relajarse. Así no os hundiréis.

viernes, 10 de agosto de 2012

Las formas del mundo (54)

SE tiene bastón para las preguntas sin respuesta. Boca abajo, las cajas de cerveza sirven de asiento para el aperitivo. En la terraza comunal, escuetos de lagartija, fallas aún del destierro. Balances y memorias alógenas acuñan "provecta" para su edad. No tanto la camisa de cuadros: prenda de nietos que siquiera igualarse, difuminarse.

martes, 7 de agosto de 2012

Las formas del mundo: forma de Víctor M. Díez, "Funeral celeste"

EL indiano regresa descalzo, con un sonajero en cada mano. ¿Qué has aprendido? Entonces abre exageradamente los brazos. Mira los árboles, míralos. Ellos nunca serán exactos.

sábado, 4 de agosto de 2012

Las formas del mundo (53)

PARA el agua, todo paisaje es pasado. Las intermitencias. Los puntos muertos. Se precisa silencio que amortigüe este furor de visionarios y matemáticos.

miércoles, 1 de agosto de 2012

Las formas del mundo (52)

DESCUBRIR que esa línea levemente ondulada es un pájaro de especie desconocida. Que sobre vuela paseos marítimos. Senderos. Montañas. Callejones. Avenidas. Que en su buche retiene augurios sin remite. Que aletea paciente. Sin rumbo fijo.

jueves, 26 de julio de 2012

Las formas del mundo (51)

ANCIANO. Se resiste a dejar su puesto de trabajo. Me convida a un trago de añoranza: en su tiempo, las perdices campaban a sus anchas por las afueras. Lucían en el plato. De bodegón. Pero al gusto eran demasiado minúsculas.

martes, 24 de julio de 2012

Las formas del mundo (50)

Porque los animales abrevaban todos en el río, allí acudían los filósofos. A cuatro patas. Tocados con sombrero de copa, los presocráticos admiraban las rayas de las cebras, la piel ancestral del rinoceronte.

sábado, 21 de julio de 2012

Las formas del mundo (49)

ANTE la pequeña tela metálica. Cierra los ojos. Todo lo agudo que puede. Un setentón niño. Le enseñó timbre y aceite. Desgarra el para qué, le incita. Desgarra la centuria de Verne. La marcha funesta de los encargos.

miércoles, 18 de julio de 2012

martes, 17 de julio de 2012

lunes, 16 de julio de 2012

Las formas del mundo (46)

DEL tamaño de un puño. Cuando se abre, revolotea aturdido contra las paredes. Ya no se amolda el instinto. Tampoco el hábito. Pájaro en mano. La verdad que se limita a simple reproducción.

miércoles, 11 de julio de 2012

Las formas del mundo (45)

BENDIJO la cama que lo hospedó.  Lo hizo con su aliento azul y un recorte de Portsmouth en la mesita. Después ejercitó su memoria. Agradeció el café recién hecho con algún retal de carrerilla: ya fuera Octavio, César, el mismo anfitrión con tal de entonar la canción hermana.

martes, 10 de julio de 2012

Las formas del mundo / 44

LA era quebrada cuando los coches van camino de la niebla. Es vestirse con ropa heredada. Sostenerse. De pena en pena. Sostenerse. Sin yunta ni celosía.

jueves, 5 de julio de 2012

Las formas del mundo (43)

EN tu seno la justa melodía. Un croar, un balido: naturaleza arropada al caer un suburbio, al apagar la lamparilla para ser perpetuos.

miércoles, 4 de julio de 2012

Las formas del mundo (42)

DE las casas no hablo. Esta historia pasó para dejarnos solos. Shelley ya no repasa su devocionario. De las casas no hablo, aunque mi voz parezca plena.

martes, 3 de julio de 2012

Las formas del mundo (41)

TANTO acento al decir "padre mío". De perneras remangadas, te apoyas contra la pared imitando el gesto de niña cuando tocaba foto. Cómo no reconocer que el canto es afluente de milenios y heridas de la costumbre, agua oxigenada. Y qué apto el lirismo de "oxigenada."

sábado, 30 de junio de 2012

jueves, 28 de junio de 2012

miércoles, 27 de junio de 2012

lunes, 25 de junio de 2012

martes, 19 de junio de 2012

Las formas del mundo (34)

LOS tesoros se encuentran de puro caminar. Los pone la tarde tibia, la imaginación inoportuna. La vida en espiral.

sábado, 16 de junio de 2012

Las formas del mundo (33)

¿CUÁNTAS onzas sobre manteca costará saber decir "sí", saber decir "no"? La madre coloca cuatro claveles en cada tarro. Canta por acallar el silencio. Luego, tras la cancela, tantos pechos floridos en los que fueron hombres.

jueves, 14 de junio de 2012

Las formas del mundo (32)

¿Para quién tanto muro sin techo? Adoraba los dirigibles: tan voluminosos, tan irreales. Las grandes cristaleras del centro, una oportunidad: termómetros, lienzos de la muchedumbre. Cansado, declina su mano de obra. Secarse el sudor de la frente, quejarse sin cargar de símbolos la jornada.

miércoles, 13 de junio de 2012

Las formas del mundo (31)

A la proa de una fragata. Se les ve saciados. La mirada en pedestal. Se burlan del futuro. Una Venecia estridente en Las Vegas. Un París que refulge. Que se falsea con tal al mejor postor.

lunes, 11 de junio de 2012

Las formas del mundo (30)

HABLA en apologías. Arrecia manifiestos. Atraviesan sus ancestros trenes desconsolados, dandis empapados de mala conciencia. Su necesidad se declama nocturna. Es cuando blande exabruptos. Con dulzura, como caricias.

viernes, 8 de junio de 2012

Las formas del mundo (29)

BARBECHO o tarde de hierba. El tajo llega hasta el borde mismo de la carretera. Café en los termos. Pastas caseras. La más habladora, la que a la vista mejor se esconde. De ahí lo sumario, el rabillo del ojo.

miércoles, 6 de junio de 2012

Las formas del mundo (28)

UN eufemismo el blanco mortuorio. Se pregunta por los críos para aliviar la espera. La mayoría de la gente llega antes de la comida o al caer la tarde. Se adapta a la horma del consuelo anterior: con cada nueva visita. Con cada reflejo.

martes, 5 de junio de 2012

Las formas del mundo (27)

PARA aprender a nadar se llena la cabeza de imágenes. Flotan y avanzan a cada brazada los más audaces. Tras la cristalera, reprimen su orgullo los ancestros. Tratan de aparentar normalidad. Hay quien come pipas, mesura su verdadera edad: mujer anfibia que elude cualquier guiño de complicidad: cada vez más grosero y locuaz entre los mortales.

domingo, 3 de junio de 2012

Las formas del mundo (26)

SI le preguntan por la felicidad, asegura que es una abreviatura. Enfermero del azar. Madre barbuda. Paseante de ausencias y bíblico de cintura. Los domingos se abstiene para ser un personaje secundario, un vil enamorado.

sábado, 2 de junio de 2012

Las formas del mundo (25)

POSA su mano en una piedra. Florida de liquen y transeúntes. Inclemencias del tiempo. Corte de pelo. Por vacaciones vuelve a su ciudad natal. Encuentra a un conocido. Ha cogido peso. Le gustaría hablar.Tomárselo por horas. Relato a relato sobreviene una reacción: física, dulcemente indigesta.

viernes, 1 de junio de 2012

Las formas del mundo (24)

EN Venecia recortó un cartón del tamaño de una postal. Añoró la duda natural de todo lenguaje. Añoró la vieja nocturnidad contra las malas noticias.

miércoles, 30 de mayo de 2012

Las formas del mundo (23)

LA verdad en manos de Merlín. No tendremos vida mientras no alternemos visiones. El tiempo se disfrazó de mayordomo. Vespertino. Ofreciendo vino dulce. Encaramado en una duna. Poder amañar el calendario: noviembre insular, agosto de rizo y carrillos inflados.

martes, 29 de mayo de 2012

Las formas del mundo (22)

LA memoria, economía de medios, reduce su espacio a una cama. Semblante inoportuno, por eso todos están aún por despedirse. Un espectro de ingenio apoyado en muletas. Rodillas de nieve y el enésimo vino confundido con mosto. En el gesto común de asentar dos ladrillos, en esa narración, se vislumbraban épicas. Discretas. Aunque prefería diluirse tras la rumba dominguera y el cigarro negro. Con catorce era ya un espolón de Abraham.

Las formas del mundo (21)

ES el insecto interferencia. El pitido de Tolouse que avisa al barquero. Emular a una esfinge y no hacerse preguntas: desesperada forma de resistirse. Tuvo una madre de miedo plomizo, bofetones y dependencia. Pesarán los papeles destruidos. También el racionamiento: apéndice hereditario, sin turno de cirujano.

lunes, 28 de mayo de 2012

Las formas del mundo / 20

HERMANDAD confirmada. Encanecida. Deshielo final de ratones y juegos. Bandea su azúcar en paseos cortos. Primogénita, acunada por los presentes. Enhebrando y sobre una tela vuelve la juventud: que fue azabache, esporádica. Trata de reconstruir una memoria austrohúngara, muy por encima de sus posibilidades. No lo llamarán engaño porque abruma que siga despierta, como si nada, como si ratones y combas.

sábado, 26 de mayo de 2012

Las formas del mundo (19) / Nómadas

DESTAPAR la garganta de un grifo, tocar las entrañas de su pequeña tubería. Cortar con un motor el azulejo a destono. Quedarme desnudo para la desesperación.

jueves, 24 de mayo de 2012

Las formas del mundo (18) / Nómadas

NUNCA puntual. Me ha sorprendido antes de lo que pensaba. Me miré a un espejo: un hombre mayor, escondido en una gabardina. Todo paraíso deja la grieta de un invento: por ella nos lanzamos al vacío y allí seguimos, tranquilos de no tener nada que ganar.

miércoles, 23 de mayo de 2012

Las formas del mundo (17) / Nómadas

ECHO de menos una lavandería. Podría hasta fumar un cigarrillo mientras espero por la ropa. Tengo una nueva canción que no convoca pesadillas. No es rara la buena suerte. Puede pasarle a cualquiera. Se me ha ido la mano con la lejía. Otro color que desaparece. Las motas, planetas minúsculos donde me queda alguna imagen polaroid: barba de cuatro días, tobillos desnudos en el suelo de un encuentro y la espiral de una ausencia.

martes, 22 de mayo de 2012

Las formas del mundo (16) / Nómadas

SON borrones blancos o ni siquiera. Aún recuerdo los coágulos de tinta, el pudor de noche al recoger las piedras. Aquellos vendedores de nada que recogían objetos inservibles y el afilador con su flauta salteada. No dejar comida en el plato: ceniza razonable de una guerra. El vientre de una roca y la música mínima que salpica en una escollera. Hay una canción que me acompaña, me lame como un animal doméstico o me resquema como un aguardiente en ayunas. Lo malo ese abismo que se cierne después de tres minutos. Porque siempre regresa puntual la gente satisfecha, la que no hace preguntas, la que no tiene oído.

domingo, 20 de mayo de 2012

Las formas del mundo (15) / Nómadas

AZUL sesgado después de cada guerra. Regresan las cuentas, los problemas de naranjas y zapatos. Tiempo polar que no apacigua la noche. Enormes, llevan sobre sus cabezas fardos de ropa mientras sortean la pesadilla de los inviernos. A la orilla del río se olvidan y hasta sonríen. Hay una mujer que se oculta el vientre con la tabla lavandera y mira las montañas. Tal vez baje para beber y silbe cuando se afeite. La vio desnuda. Pero era tan triste que apretó los puños. Se maldijo.

viernes, 18 de mayo de 2012

Las formas del mundo (14) / Nómadas

EN cada salida hay un otoño imprevisto y un áspero collar de negaciones en cada camino. La casa queda de par en par aunque clame tormenta. Esa lluvia tópica penetra la distancia más allá de los cristales. Mientras durase. En un recuerdo se aprueba el color molesto de una victoria. Pero hay batallas, como se suele decir, sin ganadores. El exilio es una forma de cariño y el silencio un libro de memorias. Como el que estuvo, huye también el que no estuvo. Con la invención se alcanzan lugares parecidos si no fuera por la falsedad de sus pasos. A un viaje irreal se obligan unos pocos. Son esos que señalan culpa y en cada huida les asoma la vejez por una grieta.

martes, 15 de mayo de 2012

Las formas del mundo (13) / Nómadas

PEZ en el agua, cigüeñas sobre campanadas de cualquier punto y seguido. Peso de retornos en la forma de acercar una taza, en la manera de dejar su equipaje sobre una mesa. Hay música de fiesta en las estaciones de paso como esos enfermos que no dejan nunca de hablar. Que sepa mentir y un rostro de agua dulce. Bebe el zumo de la memoria y ensaya una apariencia, amaga un "siempre". Como un delfín embarrancado en el invierno de una playa: da su última y primera sonrisa: se queda.

sábado, 12 de mayo de 2012

Las formas del mundo (12) / Nómadas

MENOS para él, un paso atrás es hambre para mañana. Desde la oscuridad. Quizás dejar el barro sin formas e inventar una biografía más. Pero hay una derrota en cada ficción. El miedo es una gota que nunca cae al suelo. Si hubiera en cada gesto un aviso, una respuesta en cada signo, una aceptación en cada intento. Teme y no conoce la piel encendida de lo inédito, la tormenta iniciática de la quietud, la elocuencia sagrada de la timidez

viernes, 11 de mayo de 2012

Las formas del mundo (11) / Nómadas

ANIMAL nocturno. Que se arriesga a la luz. Olor envenenado pero dulce de los cebos. Coleccionó relojes y se dejó morir en el filo apurado de cada despertar. Hay trampas escritas con letras de inocente. Atravesar la estepa. Agua y terquedad de pensamiento. Animal nocturno y fugitivo que no se resigna. No recuerda para no quedarse. Es cerrar los ojos, mirar con los ojos cerrados. Dejarse llevar aún sabiendo el final. Atravesar bosques o esos oasis que visten un instante de eternidad. Hay fines de semana para ser inmortales o asesinos que bordan el amor. Animal manso contra la costumbre. Descender. La profundidad de un nombre y que el de ella sea un pozo sin fondo. Pronunciarla al fin. Acercarse como quien habla por primera vez después de un silencio excesivo.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Las formas del mundo (10) / Nómadas

MIGAS de paciencia. Cuando la casa queda abierta. Para dejarse al día. Mejor una de esas mañanas frías. Un cielo azulísimo. Canela hirviendo en un cazo. Moneda al aire al pasar por encima de la carretera. Alegría que dan los críos cuando pisan margaritas del primer marzo. La última palabra. En el suelo arenoso de los columpios oxidados. Nuestro tiempo es como ellos cuando chirrían al balancearse. Migas de papel. Por no haber estado en las historias de cartón pintado. Por no aprender casi nada de memoria. Las manos en los bolsillos: como granizo en un páramo desconocido. Harto. Temporales de paraguas chillones. El peor dolor en el espacio que no fue. Dónde el pàjaro que roba las migas. Hambriento, sale.

lunes, 7 de mayo de 2012

Las formas del mundo (9) / Nómadas

PARECE despacio. Elige el asiento de la ventanilla. Echa migas a los pájaros de su cabeza. La luz es un personaje de muchos rostros. El forastero que engulle con la vista montañas o soldados hartos de bebida y desesperación. Parece interminable y no importa. Los neveros son ropa abandonada de una estación que prepara su despedida. La luz. También un recuerdo, una indecisión.

jueves, 3 de mayo de 2012

Las formas del mundo (8) / Nómadas

DIFÍCIL esperarla. Tragar todos los programas de radio y novelas baratas que hay por casa. Ella lo sabe. De vez en cuando descuelga el teléfono igual que si diera un beso inesperado. Hasta que el teatro de los labios borre sus luces. Entonces regresa. Se siente tan bien que daría vueltas y vueltas sólo por demorarse. Está dormido. Le gustaría la felicidad que da un retorno, aunque la paz también pudiera ser contemplar, posponer. Se queda delante y mientras suelta el primer botón, se pregunta que será desnudarse ante un ciego.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Las formas del mundo (7) / Nómadas

UN punto fijo, un aplazamiento de necesidades. La dureza de unas manos. Como con la palabra, hay que saber agarrar los distintos trozos del mundo: el copo de un niño, el aguacero de un amor.

martes, 1 de mayo de 2012

Las formas del mundo (6) / Nómadas

COME granos de café. Huele mejor que sabe. A las cuatro de la tarde comienza a hervir. Una taza es un alto en el camino. A las ocho de la mañana es bien distinto: hay que despegar del álbum del silencio. El mínimo ruido es la palpitación de un animal que regresa con ansia. El hambre es importante en cualquier principio. Un momento delante del espejo. Trata de recordar las últimas líneas antes del sueño. Pero a esa hora la memoria es todavía una máquina renqueante. Cruzar la puerta. Un mendigo que aguarda en una esquina, un ángel que abre los ojos. Recuerdos y aceras.

lunes, 30 de abril de 2012

Las formas del mundo (5) / Nómadas

CON la misma persona. Quien está al lado es tan irreconocible como quien está a miles de kilómetros. Imaginar es una manera de conocer. No saber si dentro de seis horas habrá algo para cenar. Se piensa que son mentiras para darse importancia. Si no fuera por su oficio. El fusil para matar y la comida para comer. No hay más vueltas. Les pondrá mala cara. Es cansancio o tristeza. Pero el público no se dará cuenta. No quiere más que víctimas o verdugos.

domingo, 29 de abril de 2012

Las formas del mundo (4) / Nómadas

PERSEGUIDO por el hábito, olvidó esa frontera que une y separa a la vez la noche del día. Así hasta que el deseo se vuelve siniestro como un cazador furtivo. Alguien repara en el daño. La realidad no es esa pensión de poco precio. La multitud es un dragón solitario, una bestia de mil idiomas poseída por el silencio. Puede un trazo anticiparse a desfiles de muchas páginas.

viernes, 27 de abril de 2012

Las formas del mundo (3) / Nómadas

SI recorre las habitaciones ya no hay nadie. Nadie con quien reconocer ese olor a cerrado que dejan las noches. Se puede cortar con un cuchillo. Le molesta tanto silencio y tanta tranquilidad. Enciende la radio. Se ha metido otra vez en la cama. Le gustaría que el calor tuviera tacto, tuviese forma. La ropa hasta el cuello. Mira el punto rojo encendido de la radio. Hasta la una no llega el cartero. El mundo comienza a mediodía. Cerrar los ojos. Defenderse del porvenir. Lentitud.

martes, 24 de abril de 2012

Las formas del mundo (2) / Nómadas

EL amanecer posa una gota de amarillo en cada rincón del mundo. Lo primero que pinta un niño es el sol en una esquina del folio. Un cuenco de caldo camino del cielo. No suele haber nadie donde estuvo el agua, pero si pone atención, sobre todo deseo, se escucha el rumor de quien pasó. Músicos de calle: dónde los poetas que viajaron al infierno, que pasaron cien noches, que esperaron. Lo último que pinta un niño es el coche delante de la casa y los dos garabatos que hacen el humo de la chimenea. Una taza de agua. Turbia. En la capital más alejada de la felicidad.

lunes, 23 de abril de 2012

La buena letra, Rafael Chirbes

"Y me pregunto de qué nos valió la honradez, la entrega, el querer que las cosas fueran como creíamos que tenían que ser". Así, con ese grado de resignación, se expresa la narradora de "La buena letra" en un texto concebido como una especie de larga carta o diario en que una madre le recuerda a su hijo lo mezquina que se vuelve la vida a causa de la insidia que la Historia y la intolerancia pueden llegar a filtrar en las vidas privadas y la cultura doméstica de todos y cada uno de nosotros. Ahí está una de las claves de la perdurabilidad de la novela de Chirbes: su ausencia de histerismos o soflamas; la sustitución de la natural estridencia que provoca la indignación por un discurso discreto, resistente; aunque no por ello carente de ideología. Estamos en guerra, me ha dicho el escritor y profesor Domingo Caballero: la balacera silba por encima de nuestras cabezas y en el peor de los casos (y cada vez con mayor frecuencia) apunta directamente a alguno de nuestros órganos vitales. Las bajas aumentan día a día: los millones de parados; las familias en cuyas casas no entra ningún salario ni subsidio... Tal vez haya alguien a quien la imagen le parezca excesiva, pero las bajas empiezan a ser ya - literalmente - bajas: en Roma, a las puertas del Panteón de Agripa, los ciudadanos se han manifestado porque el número de suicidios, a causa de la crisis económica, aumenta dramáticamente: según los datos, cada día en Italia un pequeño empresario y un trabajador se quitan la vida agobiados por las deudas y la falta de expectativa para superar las dificultades. O el recuerdo, cada vez más sentido, del jubilado griego que se quitó de en medio temeroso ante la posibilidad de ser una carga para los suyos o verse, en un horizonte no muy lejano, revolviendo entre la basura algo que llevarse a la boca. "He visto el futuro y es un crimen", qué poco sospechaba Leonard Cohen de la contundente verdad de esa frase cuando la escribió. En el caso de nuestro país, una sociedad que viajó hacia la democracia tras superar un enorme, y en parte aún impune,crimen, la sensación de viajar hacia el pasado a pasos agigantados es cada vez mayor: la destrucción, capítulo a capítulo; viernes a viernes, del Estado de bienestar; las diferencias económicas cada vez más acusadas entre clases sociales... Por eso, releyendo "La buena letra" a la rala luz de nuestro día a día,se me antoja urgente que la literatura recupere e intensifique la oblicuidad con respecto al contexto social, político, cultural en que se desenvuelve. Rafael Chirbes, su trayectoria, es ejemplar en este sentido: "Entonces sentí que aquella lucha desesperada por la supervivencia era la forma de amor que nos habían dejado." Si sobrevivir siempre fue una necesidad, ahora se ha convertido en una obligación. Y la literatura, al menos así lo veo yo, debería arrimar el hombro en dicha supervivencia.

domingo, 22 de abril de 2012

Batman íntimo ("Luto perpetuo", Ted Mckeever)

Amparado por la aséptica intimidad de una sala de autopsias: EL hombre es un animal sincero cuando está a solas. En la tarjeta atada a la cremallera pone treinta años. Llego después de todo el trasiego. Mi diagnóstico es un remordimiento. Ya sé que Gordon es un experto en arrimar el ascua a su sardina. Tal vez tenga razón. Tal vez sea la impotencia mi principal poder. ¿Pero qué clase de poder es éste, que arrasa por igual el camino correcto y el camino equivocado? A pesar de todo, soy un hombre con suerte. Aunque sospecho que, en mi caso, la suerte sólo es una forma cicatera de olvidar mi infancia. A pesar de ser un experto en escabullirme, me siento continuamente observado: el ojo de la épica; el ojo del futuro; el ojo de los secretos; el ojo de la enfermedad... Un impacto oscuro en un lugar limpio y bien iluminado. Así me veo yo. STEVENSON decía que, como mínimo, somos dos. En mi pecho retumba a menudo un baile nocturno. Dulce y siniestro. Como si un caudal de velos fuera pisoteado. Entonces detengo el baile. Escucho enredada por gàrgolas y cornisas una voz grave y circular. ES difícil pensar de uno en uno. Cuanto màs se comparte la justicia más se parece a la venganza. Si al final de cada jornada no soy capaz de discernir ningùn detalle, los músculos y el vigor se me atenazan por el trabajo baldío. LOS ojos extremadamente abiertos en un cadáver es la pregunta más dura de responder; la pregunta imposible de soportar. Ni mis años de tàcticas, sacrificios y derroches logran ayudarme. Así va a ser mi testamento: un goteo silencioso de papeles arrugados. No merecen herencia mis decisiones. Ni las buenas ni las malas. NO estoy preparado para luchar contra la gratuidad. La búsqueda de causas me otorgaba siempre un sentido. Ni dinero, ni sexo, ni pensamiento. ¿Cómo ganar una batalla cuándo todos gritan "nada"? POR primera vez me siento ridículo con este traje. En escaparates, quioscos y pantallas se repite mi silueta. No soy un orador. Mi discurso es seco, brusco. Alfred subraya en el diccionario las palabras que, desconfiado, he suprimido de mi vocabulario. Son aquellas por las que tomé la iniciativa. Ahora son pequeños cuerpos vacíos. No dicen nada aunque todo lo nombren. HASTA Joker respetaba los significados. Y eso que, con toda seguridad, fue quien más talento puso en hacerme daño. No podía vivir sin mí: "¡Todo es una broma! Todo aquello por lo que la gente se desvive...¡No es más que una monstruosa y demente broma! ¿Por qué no le ves tú la gracia? ¿Por qué no te ríes? CAMUS regresa a Sísifo para elogiar así la tozudez humana. Continuar sin descanso un trabajo inútil y sin esperanza es una hermosa insensatez. Sé que son cada vez màs las voces que me comparan con el mito griego. Y también sé que en dicho paralelismo no hay compasión, sino más bien burla. Según Homero, Sísifo era el más prudente y sabio de los mortales. Pero de nada sirve saberlo. CREÍA que Gotham y su enfermizo empeño por destruirse a sí misma una y otra vez era mi particular piedra. Pero me han rectificado para decirme que yo, y sólo yo, soy mi propia piedra. ¿A dónde huir entonces, si vaya donde vaya padeceré sobre mi espalda el peso excesivo del esfuerzo? "SÍSIFO es el héroe absurdo. Lo es tanto por sus pasiones como por su tormento. Su desprecio de los dioses, su odio a la muerte y su apasionamiento por la vida le valieron ese suplicio indecible en el que todo el ser se dedica a no acabar nada." (Albert Camus) PERO tengo una nueva motivación: memorizar los nombres de todos aquellos con los que no he cumplido. Prolongar y animar sus historias más allá de su fundido en negro.

sábado, 21 de abril de 2012

Las formas del mundo (1) / Nómadas

EMPEZAR y acabar la semana con la misma canción. Obsesionarse con ella. Tararearla por la calle, en casa, en el trabajo. Paraísos que duran un instante. Como la película de su vida segundos antes de despedirse. A oscuras. La única luz en los pestañeos del equipo de música. Le pregunto hasta cuántas veces seguidas podía escucharla. Nunca las cuenta. No da importancia a la cifra: signo de un idioma que desconoce.

viernes, 20 de abril de 2012

Un río entre dos funerales, Mohammed Bennís. Icaria Poesía. Traducción de Luis Miguel Cañada

La voz de Delfos que añora Hölderin regresa como un rumor; como un cauce subterráneo que alimenta la historia y la vida de los grandes ríos de la civilización. Mohammed Bennís (Fez, Marruecos, 1948), uno de los poetas e intelectuales (ensayista, crítico y profesor de literatura árabe) más importantes de Marruecos, escribió en el año 2000 este caudaloso "Un río entre dos funerales" que toma al río y su naturaleza cambiante como inacabable metáfora de memorias, emociones, deseos, temores... Traducido por Luis Miguel Cañada, uno de los mayores divulgadores entre nosotros de la poesía árabe, el libro de Bennís remonta y fluye por el curso de una serie de largos poemas dispares en su concepción formal y versal. El aliento del poeta de Fez parece único: apelar al río por las razones del mundo; pero las geometrías en que se deconstruye este aliento son diversas. No conviene olvidar que entre los múltiples méritos de Mohammed Bennís está la versión en árabe de "Un coup de Dès", de Mallarmé. Sebú-Éufrates-Nilo: "El río (...) babilonio que rastrea las estrellas."