jueves, 31 de enero de 2013

Repasando listas

 La revista "Rockdelux" (santo devocionario del indie patrio) elige lo mejor de 2012. Hay que agradecerle a la publicación barcelonesa que, a pesar de que su especialidad sea la música, no deje de lado el cine, el cómic y la literatura. Para sus críticos, el libro del año ha sido "Algún día este dolor te será útil" de Peter Cameron (Libros del Asteroide). Enhorabuena a Luis Solano y a su editorial: es la segunda ocasión que coloca un libro suyo en lo más alto de la lista de "Rockdelux" ( la anterior fue en 2006, "El quinto en discordia" del imprescindible Robertson Davies). "Algún día este dolor te será útil" cuenta las tribulaciones de James Sveck, un chaval de 18 años, en una Nueva York post 11-S. La crítica coincidió por unanimidad en ver a Sveck y a la novela de Cameron como reflejos de Holden Caulfield y "El guardián entre el centeno". Eso sí, señalando tales reflejos como algo elogioso y no reprochable. El caso es que Caulfield y Sveck, como bien recuerda David Morán  en su reseña para "Rockdelux", están emparentados por una generosa elocuencia; por una personalidad hermética; por sus estrambóticas ideas; por su contagiosa melancolía y por una exquisita misantropía. Misantropía, diría yo, paradójicamente afectiva. Para Peter Cameron (Pompton Plains, Nueva Jersey, 1959) lo que según la gran mayoría es excentricidad, significa la búsqueda desesperada de una identidad o el antídoto a la normalidad: "Por desgracia, opino lo mismo de lo normal que de lo típico. Cualquier manera de clasificar a las personas de esa forma me parece que las reduce, que les niega su individualidad, que es lo que más me interesa como escritor de ficción. Me interesa lo que distingue a la gente, no lo que la hace similar."
Cada uno a su modo, y siendo cada uno hijo de su tiempo, Salinger y Cameron hacen de sus respectivas novelas una apología de la singularidad. Por mucho menos se han malgastado páginas y páginas de libros. Pero hay una actitud  que sitúa a James Sveck como un personaje al que le queda un hilo de fe en el género humano del que carece Holden Caulfield: el protagonista de "El guardián entre el centeno" concluye su relato con una afirmación tan contundente como dulcemente cínica y contradictoria: "No cuenten nunca nada a nadie. Si lo hacen, empezarán a echar de menos a todo el mundo." Curioso que Holden afirme esto después de que se haya pasado toda la novela contándonos cosas. Sveck, en cambio, hacia el final de su historia, nos dice lo siguiente. "Lo que me maravilla de un libro es que, cuando lo terminas, desearías que quien lo escribió fuera muy amigo tuyo y pudieras llamarlo por teléfono siempre que te apeteciera."
Leed por favor a Salinger si no lo habéis leído. O releedlo, en todo caso. Y leed la novela de Peter Cameron. Si os apetece, claro está.

Breviario dadá / 7

Intacta la alegría en los párpados, falta una noche. Un regazo.

martes, 29 de enero de 2013

Lisboas

MAÑANA DE JULIO

En la playa Barón de Quintelea
En esta nublada mañana de Julio
Donde cae de vez en cuando una lluvia  lenta y fina
Entre los escaparates de sardinerías y las esquinas
Todo parece un dibujo animado:
Pasan personas - jóvenes ágiles matutinas
Movidas como por un gratuito juego
En idílicas armonías de citas.

(Sophia de Mello Breyer Andresen. Julio de 1994)

domingo, 27 de enero de 2013

Un soir, t'en souvient-il? Nous voguions en silence

Una tarde -te acuerdas?-  en silencio remamos
hasta dejar la barca en una isla de menta.
Nos bañamos desnudos en el agua injuriada,
nuestras ropas se amaban con pasión en los juncos.

Hoy me pides que olvide aquel hogar inútil,
que llene de papeles sensatos la corriente,
que me vista de amianto contra el fuego de Octubre
y que venda la casa del valle, que era  nuestro
patrimonio del sueño, a alguna Inmobiliaria.

(Aníbal Núñez, "Figura en un paisaje." 1974)

Debajo de la Parra / 8

El café del microondas
no sabe igual.
Palabra de madre.
El gusto un ajuar
aún
de recién casados.

jueves, 24 de enero de 2013

Balanza

Es sólo un rayo
Proveniente de la nada
O quizás una mirada
Y yo que vivo
Con la luz
De un vaso de agua
En una mano
Y todo el peso
Del planeta
en la otra mano.

(Jorge Eduardo Eielson, "Vivir es una obra maestra")

Breviario dadá / 6

La verdad rebosa de ceniza. Habíamos nacido. Y habíamos vuelto a nacer.

lunes, 21 de enero de 2013

Debajo de la Parra / 7

Si Aristófanes vio la cabeza de un pájaro como un camposanto paterno filial sería por su sentido negro del humor. ¿Qué pasará si tenemos de nuevo, y la tendremos, la cabeza a pájaros? ¿Qué seremos entonces, una cubertería de plata, un avestruz plañidera?

domingo, 20 de enero de 2013

La poesía no va

La poesía no va a misa,
no obedece a la campana de la parroquia,
prefiere azuzar a sus perros
contra las piernas de dios y de los cobradores
de impuestos.
Lengua de fuego del no,
camino estrecho
y sordo de la abdicación, la poesía
es una especie de animal
en lo oscuro rehusando la mano
que lo llama.
Animal solitario, a veces
irónico, a veces amable,
casi siempre paciente y sin piedad.
La poesía adora
andar descalza por la  arena del verano.

(Eugénio de Andrade, "La sal de la lengua". Traducción  de Ángel Campos Pámpano)




Para qué decir más

Este es un país con las cunetas llenas de olvidados y las calles llenas de intocables.
(Santiago Sierra)

jueves, 17 de enero de 2013

Paco

EPITAFIO


Esto es hoy,
algo perdido.

Brilla el césped.
Cae una hoja
y es como la señal esperada
para que vuelvas de la muerte
y cruces con resplandor
y silencio de estrella
mi memoria.

(Blanca Varela, "Donde todo termina abre las alas")

lunes, 14 de enero de 2013

Debajo de la Parra / 6

Entre el 'debe' y el 'haber', papel de calco. La huella del carboncillo. Si se manchan las cuentas y no hay futuro, que sepamos uno + uno, lo que sabe el niño. Cuanto más enumeres, más sacrificio.

domingo, 13 de enero de 2013

jueves, 10 de enero de 2013

Debajo de la Parra / 5

Podría ser el servicio de habitaciones. Pero no. Bajo las luces de emergencia sólo puede ser un celador haciendo uso de su permiso de conducir. Pienso en mi madre: atiborrada por una atiborrada sala de espera. También es modista, como la madre del incesante Parra. Por ahí bien podría establecer un parentesco; al fin y al cabo, ¿qué es el parentesco más que un género de ficción?
Después de la romería hospitalaria y espoleado por el cariño, me veo en la necesidad de autorretratarme: un gorrión que revolotea dentro de un carro de combate.

Debajo de la Parra / 4

Como las uvas son un invento de Velázquez, organizo lo lírico en estrofas, en racimos, diría el velocípedo japonés que, de ronda por El Prado, se ve sorprendido por la concienzuda verosimilitud del Barroco. Abrumado, digámoslo, por lo fantástico.

martes, 8 de enero de 2013

Olvido García Valdés

qué largo el tiempo
para la niña que peina a su hermana
mientras la madre hace
la cena de fin de año; luego
ella misma se lava los cabellos
y su hermana la peina; casi
como si fuera su nochevieja primera
todo va muy despacio y pide
con uvas los deseos

("Y todos estábamos vivos." Olvido García Valdés)

Breviario dadá / 3

Vienen a quedarse. Compacta su amenaza. Miran poblándose. Oscuro mi tiempo. Ya sólo es lengua su sensación.

sábado, 5 de enero de 2013

jueves, 3 de enero de 2013

Debajo de la Parra / 3

Crucial el rojo de los bisontes milenarios. A poco de casa han vuelto. No son tan rojos. Su mirada más de ternero me hace pensar en que los milenios pasan a vuelapluma y que lo realmente prolongado es un minuto. El minuto que apenas te concedes para ver si puedes reconducir la cosa, sea lo que sea dicha cosa.

miércoles, 2 de enero de 2013

Debajo de la Parra / 2

 No discuto la ciencia pero conocer a una manzana por "francesa" es presumir que el adjetivo aspira a subir en el escalafón de la gramática. Lo que ocurre es que "francesa" es gentilicio, dicho de otro modo, lo que sucede es que se trata de una manzana con vocación de estado; una fruta que, madura, se puede caer del árbol. Como pasa con la política, con la historia, con los recuerdos.