lunes, 27 de abril de 2015

Lección de humildad (El libro de Rebeca)

El agua
se escapa
entre
los dedos:
la prueba
irrefutable
de que
no somos
nadie.

Últimos días en Lisboa / 2 (Al Berto)

No es silenciosa la tierra donde seremos enterrados. De ella y de su rumor sordo exhalará y se expandirá un viento que nos arroja en dirección a las estrellas dañando todas las clepsidras.
Pero no sabremos nada sobre el tiempo.
Entonces, de repente, centellearán tus ojos. Y de ese centelle parte la nave que atravesará la pasión.
Surcarás, poco a poco, las aguas que reflejan cuerpos de astros desconocidos.
Atravesarás el yermo de los meridianos y de la noche donde arde una rosa de arena.
Llegarás a las calles del tiempo y en la somnolencia de las islas descubrirás la errancia de los hombres - y también el astrolabio  olvidado, la pimienta y los caballos persas, el huerto de las almas santas, ningún viento... y el ardor casi ciego de quien emprende un viaje - lo mismo que el mal tiempo que asola el cuerpo y condena el alma.

lunes, 20 de abril de 2015

Últimos días en Lisboa / 1 (Al Berto)

Hace mucho que nos retiramos de la prisa de los días y del desasosiego de las noches.
Estamos en Lisboa - solos como siempre estuvimos - volcados en el río.
Nos emborrachamos para que la desolación del presente no nos suicide. No somos felices... pero qué importa eso si tenemos la memoria llena de larguísimas líneas de agua, de mapas y de rostros secretos de biografías y de miradas, de paisajes y de naufragios, de cielos, de portulanos y de cartas extraviadas...
La memoria y el cuerpo son un fascinante libro de viajes.

domingo, 19 de abril de 2015

Septiembre (El libro de Rebeca)

La mano
izquierda
siempre
a punto
del racimo
o
de la espera.
La mano
derecha:
más blanca
si cabe.
Previa,
sin tiempo
aún
para
el remordimiento.


El candidato

Había besado tantos culos que su cerebro era un gran mojón  ("El monstruo ama su laberinto", Charles Simic)