lunes, 31 de agosto de 2015

Piglia

¿Cómo se convierte alguien en escritor, o es convertido en escritor? No es una vocación, a quién se le ocurre, no es una decisión tampoco, se parece más bien a una manía, un hábito, una adicción , si uno deja de hacerlo se siente peor, pero tener que hacerlo es ridículo, y al final se convierte en un modo de vivir (como cualquier otro).

viernes, 28 de agosto de 2015

Chirbes / 3

Hace 35 años había una generación que iba a hacer la justicia social, la revolución  y todo eso ha sido absorbido. Hemos abierto las puertas a cosas que no estaban en el mercado. Hemos roto los valores postfeudales que quedaban en la sociedad y los hemos modernizado para hacerlos cotizables. Hemos jugado a favor del mercado, al principio sin quererlo, pero luego encantados con el juego.

A salvo de predicadores y salvapatrias

Cada persona decide cómo quiere salvarse, le dije. Si con una doctrina fundamentalista, o con una serie de fábulas y alegorías, o con un libro de reglas y normas y prohibiciones, o con un disfraz de leñador polaco o de soldado alemán o de niña católica o de judío ortodoxo, o con una mentira cobarde y soñada en un avión. Con lo que sea, con lo que más nos haga sentido, con lo que menos nos duela. Tamara me miraba más triste que nunca. Aunque la verdad es que son mentiras, le dije. Y todos nos creemos nuestra propia mentira, le dije. Y todos nos aferramos al nombre que más nos convenga, le dije. Y todos actuamos la parte de nuestro mejor disfraz, le dije. Pero ninguno importa, le dije. Al final nadie se salva ("Monasterio", Eduardo Halfon)

martes, 18 de agosto de 2015

Chirbes / 2

El escritor tiene que ser pulga y liebre para que no te atrapen. En cuanto te descuidas, te han trincado.

lunes, 17 de agosto de 2015

Chirbes

No aguanto la doble moral, y me molesta el que llega arriba y desprecia al de abajo. Hay una especie de amor por los de abajo en todos mis libros. No me acabo de curar de eso.

martes, 11 de agosto de 2015

Danzante en el museo

Comienza por las uñas. El esmalte que descendió de un cielo histórico. Rojizo. El cónclave tirando a naranja. El conflicto empieza. Procurar que el esmalte no astille. Vi a a Diana y a Apolo tentándose. Dispersando la herrumbre de la mitología. Diana en los cotos mientras los domingos se llenan de astas. Héroes que alquilan. Apolo distanciando adjetivos. Empieza y los colores en su punto de fuga. Lo que mi madre llamaba trastienda. Los colores provienen de la niña callada. Prestada a su silencio. La maestra tan displicente, eficaz, elocuente se preguntó. Y al preguntar diagnostica. A la niña no le ocurre nada o le pasa que va separándose del futuro. Suena lírico, pórtico, filosófico, portátil. Pero dime si no vale más el no dejes para mañana. Aspirábamos a ser perseguidores pero lo civilizado es sedentario. Dicen doméstico. Que no sé si será domado.

("Apolo y Diana", Lucas Cranach)

miércoles, 5 de agosto de 2015

Palabra de poeta / 6

El poema es una reflexión a partir de una emoción (José Hierro)

Biografía de un poeta

Cincelado con pudor y con ánimo sintáctico (Vladimir Herrera, "Poemas incorregibles")

Últimos días en Lisboa (5) / Al Berto

Te estremeces como un barco que después de haber sido zarandeado por la tormenta regresa a la luminosidad fosforescente de las plazas.
Abres los ojos. La luz de la mañana resplandece en todos los rostros que te habitan.
Esta es la visión - cuando alrededor cayó la noche y la melancolía de los océanos inundó la casa.
Lentamente, con una tijera - o con los dientes - separas tu propia sombra de ti.
Sales a la calle. Pernoctas en la raíz volcánica de las ciudades.
Preparas tu corazón ante el próximo temblor de tierra. La mirada de un extraño te paraliza.
Pasas las manos por el pelo para que nazca el día y permanezca. El sol nace de la piel.
Brilla el agua en la línea del destino, se desliza hacia el lago de deseo que te inunda.