viernes, 11 de diciembre de 2015

De cabeza / El humus

  El humus es una sustancia compuesta por ciertos productos orgánicos que proviene de de la descomposición de restos generados por organismos y microorganismos benéficos. Existen dos clases: el viejo, que retiene el agua e impide la erosión; y el joven: mucho más rico en dichos microorganismos y elementos nutricionales y son más aceptados en la agricultura ecológica. En otras palabras: la presencia del humus puede ser la prueba de que pisamos una tierra con un rico pasado y un prometedor futuro. Se podría ver el humus como una especie de eternidad humilde. Tan humilde que se desarrolla a ras de suelo, haciendo de la necesidad virtud, arrimando el ascua a su sardina. Su importancia para perpetuar vida (retiene agua e impide la erosión) es tal que también se forma y desarrolla en otros ámbitos: como, por ejemplo, el fútbol y sus clubes. ¿Y dónde se localiza en estos casos? Pues obviamente en la cantera y en el fútbol base. Mientras los focos nos ciegan sin descanso con la enésima guerra de las galaxias balompédica, cada fin de semana, niños y niñas; jóvenes y adolescentes; veteranos que no se resignan a dejar de jugar a lo que más les gusta, saltan al campo llueva, nieve o haga frío. Sin importarles que haya o no haya público viéndoles. Son los microorganismos benéficos del ecosistema llamado fútbol. Y en la medida en que lo cuidemos, respetaremos el medioambiente que se genera alrededor de un balón. El Real Oviedo posee su propio humus: todos los equipos que bajo el techo de la plantilla profesional defienden sus colores y sueñan con que un día les aplauda el Tartiere. No siempre el Oviedo ha sido respetuoso con su entorno natural. A menudo se relegaba la flora autóctona en beneficio de especies traídas de fuera. Y no digo yo que renunciemos a tener una delicada orquídea o un exótico nenúfar, pero la perpetuidad de un equipo se asienta sobre una base fértil. ¿De qué serviría gastar una fortuna en el Jardín del Edén si lo plantamos sobre un erial? Como diferentes gotas de agua, las partículas van cayendo al césped: las penúltimas son Diegui Johannesson y Christian Rivera. Pero como el humus es una sustancia añeja, podemos recordar viejas y legendarias partículas: Tensi, García Barrero, Luis Manuel, Parajón… A la entrada de El Requexón yo colgaría un cartel bien visible con lo siguiente: Influencia física del humus (leer cantera): - Da consistencia a los suelos ligeros y a los compactos. - En suelos ligeros compacta mientras que en suelos arcillosos tiene un efecto de dispersión. – Hace más sencillo labrar por el mejoramiento de las propiedades físicas del suelo. – Evita la formación de costras. – Ayuda a la retención del agua y al drenado de la misma. – Incrementa la porosidad del suelo. Al Oviedo no sólo le beneficia su propio entorno. En el municipio compite semanalmente una abundante muchachada en equipos modestos que a la larga ayuda a prolongar una vida sana para el equipo azul. Yo conozco bien a dos miembros de esa muchachada, los he visto crecer a mi lado en el municipal ovetense: son hermanos y se llaman Adrián y Daniel. Bajo el ejemplo y amparo de su padre Roberto, hemos sufrido y disfrutado juntos y espero que así sea durante años. Adrián juega en el Pumarín; Dani en los juveniles del Vallobín. Hablan del deporte que practican con entusiasmo y conocimiento de causa. También disfrutan viendo fútbol. No como algunas de las grandes estrellas, que confiesan aburrirse viendo partidos. Nada hay más triste y desalentador que un futbolista al que no le gusta su oficio y sólo lo ve como un medio para ganarse la vida y obtener réditos. Tan triste y desalentador como un escritor al que no le guste leer.                                                                  

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